Instante
Quiero ser consecuente con la propia derrota:
caen los sueños marchitos por el hueco infinito
donde habitan las horas.
Yo no escucho a los dioses del eterno futuro,
ya es bastante quimera una latido siquiera
recibido sin miedo.
Y aunque a veces consigo confiar en el tiempo
sin que apenas me importe lo que pueda robarme.
Y detengo al presente y de pronto me encuentro
en el tenue milagro de sentirse a si mismo,
arropado en la carne, consintiendo a la vida...
Pero dura un instante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario